La hispanofobia es un fenómeno típico de los países protestantes, sus intenciones tienen una base que se radicaliza en el pasado Orange. Esta linea es la más próxima a la lucha contra iberoamérica, surégimen político es el Imperio, sus necesidades son las de acabar con cualquier lazo atlántico más allá de los países anglo parlantes. Es en realidad un juego político.
El atlantismo y la OTAN representan la hispanofobia en todas sus cualidades, no tiene nada que ver con Estados Unidos de América, no tiene que ver con su larga tradición hispana, ni con la realidad de que Florida, Tejas y California fueron fundadas por españoles y mejicanos libres de sus naciones pero con un fuerte compromiso con su territorio. Es más bien una unión oligárquica.
Es una unión que comienza con uno de los diablos ocultos en la historia, el primer Roosevelt y sus conexiones con la nobleza holandesa, su larga tradición Orange, rama conservadora de su familia y que intenta ser solucionada sin mucho éxito por su famliar Franklin D. Roosevelt. Tiene que ver con sus pactos atlantistas de principio de siglo XX y que son la redefinición del neoliberalismo.
Para la historia una definición que dejó Franklin D. Roosevelt:
Mensaje del Presidente de los Estados Unidos transmitiendo recomendaciones relativas al fortalecimiento y la imposición de las leyes antitrust. (Franklin D. Roosevelt, “Appendix A: Message from the President of the United States Transmitting Recommendations Relative to the Strengthening and Enforcement of Anti-trust Laws”, The American Economic Review, Vol. 32, No. 2, Parte 2, Suplemento, Documentos relativos al Temporary National Economic Committee (Jun., 1942), pp. 119-128.) describió el fascismo de la forma siguiente:
La hispanofobia es el miedo al latino, es el miedo al inteligente, recordemos que si no es por el latín los escoceses no hubieran podido desarrollar su filosofía y así los ingleses no hubieran podido robarsela.
Percennio publicará ciertos articulos de casos de hispanofobia a lo largo del mundo y de la historia.